¿Me conoces?

Me gustaría presentarme, soy Américo Ferraiuolo, fotógrafo de arquitectura, interiores y agente inmobiliario en Maservicios, inmobiliaria ubicada en Viladecans, Barcelona. Mi trabajo consiste en visitar a clientes que quieren vender su vivienda y organizarles un plan comercial para vender su vivienda en el menor tiempo posible y al mejor precio que permita el mercado de la vivienda, en cada momento.


La fotografía inmobiliaria es una rama dentro de la fotografía de arquitectura e interiores, su cometido debe ser atraer clientes compradores, y ahí es donde hay que sacar todos nuestros conocimientos fotográficos, para lograr el objetivo que nos encarga nuestro cliente.


Mi afición a la fotografía comenzó con la adolescencia, en casa de mis padres teníamos una POLAROID, y la magia de poder ver la fotografía, nada más hacerla me cautivó. En casa de mis padres hubo siempre una cámara de fotos, recuerdo una WERLISA MATT de carrete, era una cámara que me resultaba difícil entender esos números del objetivo, saber cuándo hacía falta comprar un carrete ASA 400 o 200, y encima había un control para la velocidad…, mis fotos eran negras o movidas o totalmente blancas, y entonces aparece en mi vida POLAROID, solo tenía que comprar un carrete tipo cartucho de 10 fotos, montarlo, apuntar, disparar y por arte de magia aparecía revelada. ¡LA DE FOTOS QUE HICE CON ESA POLAROID…!!!, aún conservo algunas por casa.


Luego vinieron algunas compactas de carrete (con la CANON MEGAZOOM 76 aprendí muchos conceptos básicos), luego las primeras digitales Konica Minolta y el gran salto a la fotografía réflex vino de la mano de la Canon 350d con el 18-55mm, una cámara que compré de segunda mano a un chico que la había comprado a otro fotógrafo aficionado de Valencia. Con ella aprendí a dominar la profundidad de campo, la velocidad de obturación, la sensibilidad ISO y la fotografía Manual.


Con el tiempo lo que empezó siendo un juego se ha convertido en parte de mi trabajo diario, la fotografía de interiores de viviendas que están a la venta. Ahora usamos cámaras profesionales de Canon con objetivos gran angular, retocamos las fotografías con programas digitales de última generación, pero sigo añorando esa Polaroid tan divertida que me “enganchó” a la fotografía.